¿Cómo dormir cuando estás embarazada?

Conseguir una buena noche de sueño durante tu embarazo puede ser difícil conforme tu cuerpo trabaja para desarrollar tu bebé y se prepara para el parto

Conseguir una buena noche de sueño durante tu embarazo puede ser difícil conforme tu cuerpo trabaja para desarrollar tu bebé y se prepara para el parto. Ser capaz de obtener suficiente descanso es una parte esencial del embarazo, no obstante, parece extraño que cuando tu cuerpo más lo necesita, el sueño se escapa. Así mismo, tratar de encontrar una posición ideal para dormir y adaptarse a los cambios de cada trimestre puede ser un desafío.

Cambios en tu patrón de sueño

Durante el primer trimestre de tu embarazo puedes descubrir que estás durmiendo más de lo habitual, es la forma en que tu cuerpo trabaja para nutrir a tu bebé. Sin embargo, esto no implica que tengas una buena noche de sueño ya que la presión en tu vejiga, derivada de un útero en crecimiento, hace que tengas que hacer innumerables viajes al baño durante la noche.

El segundo trimestre es un buen momento para establecer una rutina de sueño ya que las náuseas y la fatiga pueden haber disminuido, de ésta manera, trata de irte a la cama y levantarte a la misma hora cada día, esto te ayudará a fijar un patrón y prepararte para el tercer trimestre.

La mayoría de las mujeres embarazadas encuentran que tienen más problemas para conseguir un sueño ininterrumpido durante las últimas etapas del embarazo. A medida que el feto aumenta de tamaño, suele ser más difícil encontrar una posición cómoda para dormir.

Muchas mujeres embarazadas dicen soñar despiertas, especialmente en el último trimestre. Esto puede atribuirse a los cambios hormonales, que son completamente normales y pueden reflejar sus preocupaciones  sobre cómo hacer frente a su nueva vida.

Aunque es común que las mujeres embarazadas experimenten sueño interrumpido durante la noche, hay varias maneras con las que se puede minimizar el impacto en el patrón habitual de sueño.

Posiciones para dormir más cómoda durante el embarazo

  • Trata de adoptar el hábito de dormir sobre tu lado izquierdo y con las rodillas dobladas. Hay algunas personas en la profesión médica que creen que es mejor evitar acostarse sobre el lado derecho durante el embarazo ya que en este lado del cuerpo hay una vena muy importante llamada la vena cava, responsable de regresar la sangre al corazón y la presión sobre ésta puede reducir el flujo y causar mareos.
  • Usa almohadas para encontrar posiciones cómodas para dormir. Trata de usar una almohada para apoyar tu pierna superior y una manta enrollada para apoyar tu abdomen y aliviar presión en la espalda baja.
  • Cuando te levantes, recuerda rodar hacia tu lado de la cama y empujarte hacia arriba con los brazos para evitar poner presión adicional sobre tus músculos abdominales, que ya se han dilatado.

Formas de  conseguir una mejor noche

Por lo general, saber qué es lo que más afecta tu sueño permite trabajar para reducir eso. Realizar un proceso gradual, en lugar de cambiar todos los elementos de tu embarazo de una vez, puede permitir que tu cuerpo se adapte a un patrón de sueño diferente, teniendo en cuenta que éste cambia cada trimestre.

Posiciones para dormir más cómoda durante el embarazo

  • Tu bebé puede ser particularmente activo por la noche cuando te estás acomodando para descansar. Es probable que esto se deba a que la actividad del día lo ha arrullado y que cuando estás acostada, tu bebé se puede estirar y mover más. Masajea suavemente tu barriga y disfruta del movimiento. Respira profundo y deja tu mente descansar.
  • Puede que comiences a sufrir de "sudoración nocturna". Mantén un paño húmedo y fresco al lado de tu cama y limpia el sudor cuando suceda.
  • Trata de establecer una rutina de relajación después de un día ajetreado. Introduce yoga, meditación u otras técnicas de relajación en tu estilo de vida para ayudarte a descansar.
  • Evita hacer ejercicios rigurosos cerca de la hora de acostarte. En su lugar, intenta relajarte con un baño de agua tibia o un libro.
  • Tu insomnio puede estar relacionado con tu mente trabajando horas extras, planeando todo lo que tienes que hacer antes de que tu bebé nazca. Mantén un libro de notas y un lápiz junto a tu cama, escribe tus pensamientos, recuéstate y descansa.
  • No tomes ningún medicamento para dormir, natural o medicinal, ya que puede tener un efecto adverso en tu bebé.
  • Antes de tomar tés de hierbas debes consultar con un médico. Los siguientes tés se consideran seguros  de tomar durante embarazo: cáscaras de cítricos, jengibre, bálsamo de limón, cáscara de naranja y escaramujo, sin embargo, todos los tés e infusiones deben tomarse con cierto cuidado y moderación. Una forma ideal para relajarse es tomar una taza de leche caliente con miel antes de acostarse.
  • Reduce el consumo de bebidas con cafeína como café o té y limita su ingesta en la mañana o en la tarde. Para más información, consulta la dieta del embarazo.
  • Si tienes problemas de acidez estomacal, trata de no comer en abundancia antes de acostarte, por el contrario, ingiere pequeñas cantidades varias veces al día.
  • Si no has podido dormir durante la noche, trata de tomar siestas durante el día para compensar el sueño perdido.

Sin duda habrán noches en las que no puedas conciliar el sueño, pero en lugar de preocuparte por no descansar lo suficiente, intenta ocupar el tiempo con algo que te guste como leer un libro, escuchar música o ponerse al día con los correos electrónicos.

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Vitaminas y suplementos durante el embarazo

Cuando Caryn estaba embarazada de cinco meses, su médico le dijo que tenía una deficiencia de yodo y al principio no se preocupó demasiado. Ella había

Cuando Caryn estaba embarazada de cinco meses, su médico le dijo que tenía una deficiencia de yodo y al principio no se preocupó demasiado. Ella había trabajado duro para mantenerse en forma y estar saludable durante su embarazo y estaba tomando algunos suplementos. ¿Cómo podría haber sucedido esto? Las pruebas habían demostrado que ella era una persona con deficiencia moderada de yodo, así como el 50% de las mujeres embarazadas de Australia. ¿Por qué esta deficiencia debe causar  preocupación? ¿Y cómo se puede tratar?

Durante el embarazo, los requerimientos de hormona tiroidea aumentan en un 50% respecto a los niveles habituales. La falta de yodo durante el embarazo puede tener un impacto significativo en el desarrollo cerebral de los bebés, tanto en el útero como después de nacer. Además, los niños pequeños pueden experimentar problemas de desarrollo y aprendizaje cuando existen deficiencias de yodo. Si la deficiencia es severa, el niño puede presentar una condición conocida como trastorno por deficiencia de yodo (IDD). Este trastorno es la causa más común de retraso mental previsible y daño cerebral en el mundo. Sin embargo, una vez que el daño aparece, es irreversible.

El yodo es utilizado por la glándula tiroides para hacer la hormona tiroidea, una de las hormonas que impulsa nuestro metabolismo. Sin el yodo necesario, la madre o el bebé no producen suficiente hormona tiroidea para mantener cubiertas las necesidades del cerebro. Si en el embarazo temprano se desarrolla hipotiroidismo, es decir, insuficiencia tiroidea, existe un alto riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro y daño neurológico sobre el feto.

El profesor Eastman, endocrinólogo de la Universidad de Sydney y asesor médico de la Fundación de la Tiroides dice: "Las mujeres embarazadas en Australia están ingiriendo la mitad del yodo diario necesario. Eso me alarma, porque hay un potencial muy grave de efectos adversos y daño cerebral en la próxima generación de niños nacidos en este país. En poblaciones donde la deficiencia de yodo es severa, las puntuaciones del coeficiente intelectual (CI) de los niños se reducen entre 10 y 15 puntos, la audición se ve afectada y hay una tendencia marcada en el aumento del trastorno del déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Es bastante grave que al menos la mitad de los bebés que nacen en este país corren el riesgo de sufrir algún tipo de deterioro intelectual como consecuencia de la deficiencia materna de yodo”.

Dada la preocupante naturaleza de las estadísticas, que indican que el 50% de las mujeres embarazadas en Australia tienen una deficiencia de yodo, las mujeres deben ser muy proactivas y asegurarse de que están ingiriendo suficiente yodo.

Entonces, ¿cómo pueden las mujeres prevenir esta condición? En primer lugar, la dieta por sí sola no es suficiente, tendrías que comer grandes cantidades de alimentos para lograr el cometido. Se necesita una cantidad adicional de entre 100 y 200 ug de yodo al día durante el embarazo. Los estándares alimenticios de Australia y Nueva Zelanda (FSANZ) han instaurado uso obligatorio de sal yodada en la fabricación del pan como medida para ayudar a aumentar los niveles de yodo en los alimentos. No obstante, esta fortificación ha sido insuficiente.

Tú puedes:

  • beber entre 0.5 y 1 litro de leche al día
  • Utilizar sal yodada que es diferente de la sal marina. Debes comprobar que estás comprando sal yodada ya que la sal del mar es una fuente insuficiente de yodo
  • Comer alimentos ricos en yodo como mariscos y algas marinas
  • Lo más útil que puedes hacer es tomar suplementos de yodo como parte de tus multivitamínicos. La mayoría contiene entre 50 y 150 ug de yodo y necesitas entre 100 y  200 ug de yodo al día. Sin embargo, es vital que tengas cuidado con los suplementos  y te asegures de la cantidad de yodo que contienen.

Cuando Caryn revisó sus multivitamínicos descubrió que estaba tomando un suplemento que no tenía yodo, inmediatamente lo cambió por uno que si lo tuviera e hizo algunos pequeños cambios en su dieta con el fin de incorporar más yodo. Para Caryn proteger el desarrollo del cerebro de su bebé era vital y con el poco conocimiento que tenía sobre el tema, encontró las herramientas para hacerlo eficaz.

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