Jardinería con niños

La jardinería es a menudo una manera terapéutica para pasar tiempo al aire libre.

La jardinería con niños puede ser un pasatiempo divertido y una gran manera para que los padres y los niños se entretengan al aire libre, ya sea jugando en el jardín, comenzando un grupo vegetariano, aprendiendo sobre pájaros e insectos o recolectando fragmentos para hacer artesanías. Hay muchas actividades divertidas y proyectos que puedes probar cuando se trata de jardinería con niños.

¿En jardín o en matera?

Si los adultos se entusiasman por cosechar algo que plantaron hace un tiempo y que está creciendo en el jardín, piensa en lo emocionados que estarían tus hijos si tuvieran la oportunidad de cultivar algo por sí mismos. Si tienes el espacio, comienza con una parcela pequeña y elije algunas variedades para los diferentes lugares. Sembrar en materas funciona de forma similar y es una buena opción para las variedades que requieren más o menos luz solar.

El cultivo de variedades comestibles es especialmente divertido cuando los niños empiezan a entender más acerca de dónde vienen las frutas y verduras ya que pueden ver todo el proceso. Un consejo sobre la jardinería con niños: en los primeros proyectos trata de sembrar variedades que sean fáciles de cultivar y que crezcan rápidamente con el fin de que tus hijos no pierdan el interés en los primeros días. Lleva a tus hijos al vivero y escoge algo que les guste comer e involucrarlos en todo el proceso: la preparación del suelo, la siembra de las semillas y eventualmente la cosecha de los productos. Lo más importante es darles una experiencia práctica en el cuidado de las plantas y enseñarles la importancia de nutrir otro ser vivo. Ésta también es una gran manera de introducir el concepto de responsabilidad y los ciclos de vida de los seres vivos.

Mira la sección de juegos al aire libre para niños para más ideas sobre cómo tus niños pueden aprender y jugar en el jardín.

Seguridad en el jardín

Los niños pueden encontrar todo tipo de cosas cuando exploran el jardín por lo que los adultos siempre deben estar cerca, especialmente para vigilar a los más pequeños. Asegúrate de enseñar a tus hijos buenas prácticas como lavarse bien las manos después de jugar en el jardín y lo que deben tener en cuenta cuando estén allí.

¿Quién dijo que la jardinería tiene que hacerse al aire libre?

La jardinería con niños no tiene que estar limitada al jardín, puedes traer el aire libre adentro de la casa.  Comienza por mostrar a tus hijos cómo plantar semillas en materas y asegúrate de elegir algo que sea adecuado para cultivar en interiores. Enséñale a tus hijos cómo cuidar sus nuevas plantas y pronto serán recompensados ​​con pequeños frutos. Sembrar semillas por primera vez, verlas crecer y dar cosecha es una experiencia fascinante para los niños. Averigua qué plantas son adecuadas para la jardinería con niños en nuestras clases de jardinería para niños. O como un proyecto divertido, trata de hacer una cabeza con pelo de césped.

Además de mostrar a tus hijos cómo cultivar plantas y flores, la jardinería con niños puede implicar la fabricación de objetos divertidos para el jardín. Echa un vistazo a nuestras actividades de jardinería para niños y diviértanse con ideas simples para cultivar y hacer manualidades.

¿Puedo hacer jardinería durante mi embarazo?

La jardinería es a menudo una manera terapéutica para pasar tiempo al aire libre, así que, si estás embarazada, ten en cuenta lo que potencialmente podría ser perjudicial para ti y tu bebé y toma las precauciones necesarias.

Cuando estás en el jardín, existe la posibilidad de que puedas entrar en contacto con un parásito que se encuentra en el suelo que produce toxoplasmosis y si lo contraes durante el embarazo, los resultados pueden ser fatales para su bebé. Toma precauciones adicionales usando guantes de goma, lávate las manos cuidadosamente después de haber terminado y asegúrate de no tocarte los ojos, la cara o la boca antes de hacerlo. También debes cocinar o limpiar muy bien los alimentos del jardín antes de consumirlos. Es importante evitar levantar grandes pesos durante el embarazo, protegerse del sol y mantenerse hidratado durante todo el día. Sigue las instrucciones de seguridad cuando se trata de usar productos químicos en el jardín, como los pesticidas, para minimizar la exposición a estos productos químicos, explora métodos más seguros de control de plagas o prueba la jardinería orgánica. Esta es una gran inversión, especialmente cuando sabes que tendrás un niño jugando en el jardín en un futuro no muy lejano.

Consejos para acompañar a tu bebé en esta etapa

Tu amor y tu apoyo son los pilares fundamentales para tu bebé y su crecimiento. Y cuando está dejando los pañales también te necesita. Aquí te dejamos algunas recomendación.

¿Tu bebé da señales de querer dejar los pañales? Estas son algunas recomendaciones para que juntos puedan lograrlo.

Es recomendable que coloques un orinal en el suelo en vez de subir al bebé al inodoro porque le puede dar miedo caerse. También puedes usar un asiento para inodoro y un banquito o algo para que tu bebé apoye los pies.

Otra opción es empezar esta etapa de enseñanza utilizando ropa interior de entrenamiento, también conocida como pull-ups o calzoncillos de aprendizaje. A la mayoría de los bebés les gusta sentir que ya son grandes y si les pones algo parecido a un calzoncillo o calzoncitos sentirán que ya lo son.

Si tu bebé tiene un accidente mientras utiliza la ropa interior de entrenamiento, no lo retes. Es bueno que seas paciente y mantengas la calma.

Es recomendable que esperes a que tu bebé te avise cuando tenga ganas de hacer pipí o caca. O bien, habla con él para que te diga en el momento que quiere sentarse en la bacinilla o en el inodoro.

Si pasan más de cinco minutos y tu bebé no hace ni popó ni orina, levántalo y no lo retes, es preferible decirle que más tarde lo pueden volver a intentar, alentándolo a que te avise. Dale sonrisas, aplausos y elogios.
Con seguridad habrá ocasiones en que lo dejes en el inodoro y no haga, pero después de que le pongas el pañal hace popó o pis. Es común que eso suceda porque se siente más seguro y más cómodo con el pañal ya es que un objeto conocido. Recuerda que a tu hijo se lo tiene que preparar psicológicamente de a poco.

¿Qué pasa si tu bebé no quiere hacer popó en el inodoro o en la bacinilla, pero sí orinar? Ponle el pañal para defecar y dile que comprendes que no quiera hacerlo en el inodoro, pero trata de convencerlo con juegos y sin presiones. Es muy bueno que lo alientes porque no sirve de nada tratar de acelerar el proceso. Lo mejor es que lo hagas que sentirse seguro.

Tu bebé también se puede acostumbrar a estar sin pañales si lo sientas en el inodoro o en la bacinilla: primero con ropita y después quitándole el pañal. En ese momento él probablemente quiera jugar, así que trata de no retarlo porque es natural. Esto lo puedes hacer siempre y cuando el baño esté limpio y desinfectado.

Es recomendable que busques que tu bebé vaya al baño con sus hermanos o con su papá para que vea y aprenda. Si es nena, que vaya contigo o con sus hermanas. A los niños pequeños siempre les gusta imitar a sus papás y a los adultos en general.

Una vez que haya aprendido poco a poco a ir solito al baño, es muy importante que le enseñes la importancia de lavarse las manos al terminar.

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