Los beneficios de la danza o el baile en los niños

Para algunos niños, los movimientos sutiles y estilizados vienen naturalmente y pueden ser tan instintivos como rodar, gatear o caminar, mientras que para otros se necesita un poco más de estímulo y dirección.

Una vez que los niños encuentran su ritmo, debes nutrir su amor por la música, disfrutar del movimiento rítmico a diario e incluso tomar clases de baile para niños. Todo esto puede ser muy valioso. Comenzar la educación de la danza en los primeros años de tu niño realza sus habilidades físicas, emocionales y sociales.

¿Cómo beneficia el baile a los niños pequeños?

Creatividad y autoexpresión

Bailar con los bebés fomenta su sentido de la expresión física.

Participar en clases de baile para niños puede ayudar a estimular su creatividad ya que muchas clases tienen un fuerte elemento de imaginación. Se les pide a los niños que imaginen una variedad de situaciones como estar en la luna, en un picnic o en un bosque y que hagan movimientos y formas en respuesta a la música. Estas actividades también pueden desarrollar el amor y el aprecio por otras ramas del entendimiento y las artes creativas.

Aptitud física y desarrollo

Nunca es demasiado pronto para fomentar el amor por la actividad física en los niños.

Cuando los niños bailan con sus padres u otros niños, están descubriendo toda la amplitud del movimiento, desarrollando conciencia corporal y ajustando su equilibrio, fuerza muscular y coordinación. La asociación de los patrones del movimiento con la diversión y la iluminación crea una conexión positiva entre el uso de su cuerpo, estar en forma y saludable y sentirse bien.

Aprendizaje y coordinación

La música activa el cerebro estimulando los caminos neurales asociados al pensamiento abstracto, la empatía e incluso las matemáticas.

Las melodías de la música y los patrones rítmicos ejercitan el cerebro y ayudan a desarrollar la memoria. Las acciones de acompañamiento que involucran cuerpo y mente de un niño harán  que se nutran los siguientes aspectos:

• El estilo del lenguaje

• El deseo de mover su cuerpo

• La atención del cerebro frente a patrones

• La soberanía del oído para iniciar la comunicación

• La respuesta de la voz a los sonidos

Complementar la danza con algún instrumento musical, también fortalecerá la coordinación ojo-mano, incluso con algo tan simple como tocar en una sartén con una cuchara,

Socialización y conciencia de los demás

La música es una actividad socialmente atractiva, por su misma naturaleza.

A los niños les encanta ver a sus padres cantando y bailando en casa y cuando llegan a unirse y bailar con otros, es un tremendo beneficio para su conciencia social. A medida que se sientan más cómodos, su confianza y socialización mejorarán ya que bailar con otros crea un vínculo emocional.

Madurez y carácter

Las clases de baile para niños proporcionan una rutina y un carácter alrededor de una actividad divertida.

Cada clase es una oportunidad para liberarse física y emocionalmente, ayudando a desarrollar madurez emocional. La capacidad de expresar emociones cómodamente frente a otras personas muestra madurez mental y aprender a hacerlo a través del movimiento y la danza proporciona un espacio seguro para que los niños exploren.

Consejos para acompañar a tu bebé en esta etapa

Tu amor y tu apoyo son los pilares fundamentales para tu bebé y su crecimiento. Y cuando está dejando los pañales también te necesita. Aquí te dejamos algunas recomendación.

¿Tu bebé da señales de querer dejar los pañales? Estas son algunas recomendaciones para que juntos puedan lograrlo.

Es recomendable que coloques un orinal en el suelo en vez de subir al bebé al inodoro porque le puede dar miedo caerse. También puedes usar un asiento para inodoro y un banquito o algo para que tu bebé apoye los pies.

Otra opción es empezar esta etapa de enseñanza utilizando ropa interior de entrenamiento, también conocida como pull-ups o calzoncillos de aprendizaje. A la mayoría de los bebés les gusta sentir que ya son grandes y si les pones algo parecido a un calzoncillo o calzoncitos sentirán que ya lo son.

Si tu bebé tiene un accidente mientras utiliza la ropa interior de entrenamiento, no lo retes. Es bueno que seas paciente y mantengas la calma.

Es recomendable que esperes a que tu bebé te avise cuando tenga ganas de hacer pipí o caca. O bien, habla con él para que te diga en el momento que quiere sentarse en la bacinilla o en el inodoro.

Si pasan más de cinco minutos y tu bebé no hace ni popó ni orina, levántalo y no lo retes, es preferible decirle que más tarde lo pueden volver a intentar, alentándolo a que te avise. Dale sonrisas, aplausos y elogios.
Con seguridad habrá ocasiones en que lo dejes en el inodoro y no haga, pero después de que le pongas el pañal hace popó o pis. Es común que eso suceda porque se siente más seguro y más cómodo con el pañal ya es que un objeto conocido. Recuerda que a tu hijo se lo tiene que preparar psicológicamente de a poco.

¿Qué pasa si tu bebé no quiere hacer popó en el inodoro o en la bacinilla, pero sí orinar? Ponle el pañal para defecar y dile que comprendes que no quiera hacerlo en el inodoro, pero trata de convencerlo con juegos y sin presiones. Es muy bueno que lo alientes porque no sirve de nada tratar de acelerar el proceso. Lo mejor es que lo hagas que sentirse seguro.

Tu bebé también se puede acostumbrar a estar sin pañales si lo sientas en el inodoro o en la bacinilla: primero con ropita y después quitándole el pañal. En ese momento él probablemente quiera jugar, así que trata de no retarlo porque es natural. Esto lo puedes hacer siempre y cuando el baño esté limpio y desinfectado.

Es recomendable que busques que tu bebé vaya al baño con sus hermanos o con su papá para que vea y aprenda. Si es nena, que vaya contigo o con sus hermanas. A los niños pequeños siempre les gusta imitar a sus papás y a los adultos en general.

Una vez que haya aprendido poco a poco a ir solito al baño, es muy importante que le enseñes la importancia de lavarse las manos al terminar.

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