Manten tu optimismo: ¡todos lo logran!

No va a ser fácil para tu bebé dejar los pañales… pero lo va a conseguir. Quédate tranquila y leé estos consejitos

Durante el proceso de aprender a ir al baño pueden pasar muchas cosas. A veces el período de aprendizaje tiene retrocesos, que hacen que tu bebé vuelva a defecar de manera involuntaria, a esto se le conoce como encopresis y no es otra cosa que consecuencia del estreñimiento. Considera que tu nene lo hace sin querer y sin intención. Así que si lo retas o se burlan de él nada se conseguirá, todo lo contrario, el problema se agrandará.

Tu bebé te da señales…

Las regresiones suelen mostrar la dificultad del aprendizaje ya que para él implica un gran esfuerzo controlar la vejiga y el ano. Quédate tranquila y ponle nuevamente el pañal. Después, puedes hablar con él y decirle que cuando él (o ella) esté listo, te lo diga. Es una buena idea mantenerte al tanto de las señales de tu bebé y darle premios cada vez que logre algo. Festeja en todo momento sus avances y esfuerzos.

En algunos casos pueden producirse infecciones en la vejiga por cuestiones psicológicas (no poder controlar el propio cuerpo, no poder cumplir con los deseos de los padres), cambios en el color u olor de la orina, disminución del chorro miccional, incontinencia vesical o ardor al orinar (que se conoce como disuria). No dudes en consultar a tu pediatra en caso de que alguna de las situaciones anteriores suceda pero siempre trata de mantener la calma y no alarmes a tu nene.

Muchas veces las causas de los problemas son de orden psicológico. Se trata de mucha paciencia, amor, comprensión y cariño: ¡todos lo logran!

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Juegos para bebés de 07 a 12 meses: bloques para armar

Una forma de estimular la motricidad fina del bebé es enseñándole a apilar bloques uno arriba del otro o uno al lado del otro. Así también aprenderá sus primeras nociones acerca del volumen de las cosas.

Los bebés de 7 a 12 meses pueden agarrar objetos usando sólo sus deditos.

Pueden también sostener objetos con facilidad y pasarlos de una mano a la otra.

Permítanle manipularlos, sacudirlos dentro de recipientes, empujarlos y colocarlos en un canasto. Le encantará también derribar los ladrillos y golpearlos entre sí.

Esto requerirá de bastante práctica, por lo tanto no se preocupen si le lleva algunas semanas dominar esta actividad.

Usen este tiempo para conversar con su bebé acerca de los distintos colores y formas de los bloques.



También les recomendamos aprovechar este juego para demostrarle la relación causa-efecto, ayudándolo a construir una torre y anunciando “¡se caen todas!” cuando su bebé las golpee para derribarlas.

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